| El ingenio de la industria antinatalista es increíble. ¡Chicles anticonceptivos para solteras! |
Está en la línea de este otro tema: las bromas de católicos sobre consagrados.

| El ingenio de la industria antinatalista es increíble. ¡Chicles anticonceptivos para solteras! |


¿He influido de alguna manera —consejos, bromas o actitudes— en crear un ambiente antinatalista?
*Escándalo: "Ruina espiritual o pecado en que cae el prójimo por ocasión del dicho o hecho de otro" (RAE)
WASHINGTON.- Una estadounidense del estado de Ohio, a quien los médicos habían implantado por error un embrión de otra pareja, dio a luz "un bebé saludable" y lo entregó a sus padres biológicos, informó la madre portadora en un comunicado.
Carolyn Savage, de 40 años, y su marido Sean, que viven en Sylvania (Ohio) expresaron sus "sinceras felicitaciones" a Paul y Shannon Morell, de Detroit, los padres biológicos de la criatura, según el comunicado publicado anoche.
Los Savage insistieron en su deseo de que se respete su intimidad.
"Nuestra familia vive una prueba muy difícil y pide ser dejada en paz durante los próximos días", dijo Sean.
Carolyn Savage, que quedó embarazada tras una inseminación artificial, se enteró de que, por un error de la clínica, portaba un embrión de una familia de apellido Morell, pero decidió llevar su embarazo hasta el final para entregar el bebé a sus padres.
Bibiana Aído, ministra de Igualdad1. La mera voluntad de la madre no debería anular el derecho a la vida del niño ya concebido.
(Respuesta: no se metan en política y vuelvan a la sacristía, que ya están ustedes muy vistos. Y además la guerra de Irak estuvo muy mal)
2. El aborto no cura, mata.
(Respuesta: la Iglesia, como siempre, aún no sabe cuál es su papel. A ver si nos vamos enterando de que los pecados y los delitos son cosas diferentes. Queremos ser como "los países de nuestro entorno")
3. No existe un “derecho” al aborto. Matar a un inocente siempre será una atrocidad.
(Respuesta: la única Moral Pública la dictan las leyes. Las “morales privadas” se viven en privado. O sea, que a estudiar la educación para la ciudadanía. Y la guerra de Irak, horrible)
4. La nueva ley no apoya a la mujer para ahorrarle el terrible drama del aborto.
(Respuesta: para feministas, nosotros y nosotras. Además la guerra de Irak fue un desastre)
5. Se niega o se devalúa al ser humano para justificar su eliminación.
(Respuesta: ustedes son gordos y feos. Ah, además está lo de Galileo, los crímenes del franquismo y la guerra de Irak, por supuesto.)
Sólo Bibiana, nuestra querida Bibiana, cometió la grave imprudencia de agarrar el toro por los cuernos. Nunca le agradeceremos bastante que respondiera, sin salirse por la tangente, a aquella terrible pregunta:
— “¿Cree usted que un feto de trece semanas es un ser vivo?”
¡Pobre Bibiana! Era demasiado joven y le faltaba experiencia. Aún no había aprendido que este tipo de cuestiones deben contestarse con una disertación bien preparada sobre las señoras de derechas que abortan en clínicas de lujo y la expulsión de los judíos y judías durante el reinado de Fernando e Isabel. Pero la pobre ministra se metió en un lío, dijo aquello de que ser vivo sí, pero humano no y temblaron las Facultades de Biología.
No hubo más remedio que amordazarla y darle unas clases de retórica política para que vaya aprendiendo.
No sé, querida ministra, cómo se puede ser tan bruta y tan cándida al mismo tiempo.
Una resolución de la Contraloría ha invalidado la distribución de la píldora del
día después por intermedio de las municipalidades. La ira «progresista» ha sido
enorme, alcanzando –a la verdad– extremos que sólo pueden explicarse por el
apasionamiento extremo o la vulgar y silvestre zoncera.Para apreciar que no exagero, consideremos la historia de este asunto desde un principio:
1. Su origen es la intención y decisión de la presidencia anterior y de la actual, en orden a establecer y facilitar el reparto masivo y gratuito de la píldora citada –por intermedio de los servicios de Salud– a las mujeres mayores de 14 años que la solicitaran, sin considerar los posibles efectos abortivos del fármaco. Ellos, de ser ciertos, prohibirían ese reparto, conforme a la Constitución y a la ley (Código Sanitario).No obstante ser ésta una objeción conocida, los dos últimos gobiernos concertacionistas han insistido en imponer el reparto de marras a rompe y rasga, sin escuchar previamente sino a dos entidades que sabían de antemano favorables (APROFA e ICMER)… y a nadie más. Nadie: ni universidades, ni sociedades científicas, ni expertos, ni iglesias, ni partidos políticos, ni Congreso… ¡ni siquiera el gabinete presidencial! tuvo noticias de lo que se tramaba. Se quería que «el golpe avisara». Conducta por lo demás antigua y típica de la «pandilla» que busca controlar y hacer ingeniería social con los hábitos reproductivos del país, y que está enquistada en el ministerio del ramo hace ya muchísimos años.2. Los opositores a la medida, así tratados –a la baqueta– no tuvieron sino la vía judicial. Y en agosto de 2001, la Corte Suprema les dio la razón por sentencia unánime y ejecutoriada.3. La respuesta del Gobierno fue estupefaciente, un resquicio grosero: CAMBIARLE EL NOMBRE COMERCIAL A LA PILDORA, y continuar repartiéndola.4. Ante ello, los opositores fueron al Tribunal Constitucional. Éste, después de una larga y completa tramitación, acumulando múltiples antecedentes y oyendo a todo el mundo que quiso ser escuchado, declaró –por mayoría absoluta y en sentencia ejecutoriada– que la Constitución vedaba al Estado el discutido reparto (abril de 2004). ¿Por qué? Principalmente porque existía entre los expertos y estudios especializados una profunda radical y no resuelta diferencia científica, relativa a una
circunstancia clave: si “el que está por nacer” de la Carta Fundamental, el ser humano constitucionalmente protegido, era: A. El óvulo tan pronto fecundado, o B. El óvulo ya anidado en el endometrio. En la primera alternativa, la píldora destruía un ser humano, y resultaba inadmisible. En la segunda, no, probablemente (pero sin certeza). Existía una «duda razonable» respecto de la respuesta y alternativa verdadera. Duda que, por su carácter técnico, el Tribunal, cualquier tribunal, no estaba en aptitud de resolver. Pero eso no lo eximía de su deber legal de fallar. Sino que lo llevaba –sin pronunciarse sobre la disputa científica– a acoger aquella tesis que de ninguna manera PODIA MATAR AL QUE ESTABA POR NACER Y VIOLAR LA CONSTITUCION.Era la antigua regla de «en la duda abstente». Que no significa, como con sorpresa la escuché decir por televisión a un politólogo, días pasados: «En la duda, haz lo que quieras». Sino precisamente lo contrario: «Si dudas de la permisibilidad ética de un acto, no lo hagas».5. ¿Cómo respondió el Gobierno? Con un nuevo resquicio… en vez de gastar un momento y analizar los traspiés incurridos. El reparto seguiría –dijo, desafiantemente–, pero ahora a cargo de las municipalidades, no de los servicios de Salud. ¡Se anunciaron sumarios y recortes de fondos para el alcalde que no aceptara distribuir la píldora! Era “poco confiable”, dijo el ministro del ramo (La Segunda, 5 de mayo de 2004). Nada se obtuvo con advertirle al Gobierno que, si a los servicios de Salud les estaba prohibido repartir la píldora por ser órganos del Estado, el mismo carácter revestían los municipios, a los cuales, además, les era imposible ese reparto sin celebrar convenio con dichos servicios.6. Y pasó lo que tenía que pasar. La Contraloría, estos días, vetó la distribución de la píldora por los municipios. El Estado no podía hacer con una mano lo que el Tribunal le prohibiera hacer con la otra.Gran rabia «progresista», según anticipábamos.¿Y de quién es la culpa de todos los fiascos vistos, si oímos a esos furiosos pro píldora? ¿De la Corte Suprema, del Tribunal Constitucional, de la Contraloría? NO, LA CULPA ES DE LA IGLESIA CATOLICA.¡Cómo! –dirán Uds. ¿De la Iglesia, nunca consultada, ni siquiera oída sobre este tema, en los siete o más años de disparates que he narrado? ¿La Corte Suprema, el Tribunal Constitucional, la Contraloría… son órganos de la Iglesia? ¿Declaran el derecho según lo que la Iglesia les dice? ¿Ella los maneja, sin siquiera intervenir en ninguno de esos recursos?Lo único que la Iglesia ha hecho es manifestar clara y públicamente su posición. ¿Se le negará ese derecho? ¿A quién coacciona con ello? ¿Qué armas tendría para coaccionar?Las manifestaciones de la hirviente cólera «progresista» por el asunto de la píldora han sido muchas. Escojo como significativa la del rector/columnista de El Mercurio, el último domingo.Contiene una extensa y confusa perorata general contra la Iglesia y su doctrina, que incluye lugares comunes muy manidos y bromas «gruesas», todo impropio en un escrito que se supone de pensamiento y dirigido a personas cultas. Ratifican la ignorancia enciclopédica del columnista sobre el catolicismo, al cual culpa de «sempiterna enemistad con el cuerpo», «condena de la homosexualidad (incluso si
involuntaria)», y otros defectos que hoy no se leen sino en viejos almanaques anticlericales.Pero todo lo anterior, sin duda lastimoso, es sólo envoltorio de lo sustancial de la columna que comento y que puede resumirse así:
* “No vale la pena engañarse, el debate sobre la píldora no es ni de índole legal ni de naturaleza estrictamente médica… (sino, sobre todo) de cuál debe ser la posición que tendrá la doctrina de la Iglesia Católica en el espacio público”. “Qué fuerza orientadora se le reconocerá a ese punto de vista: si se le conferirá fuerza coactiva mediante la ley o si, en cambio, se le dejará entregado a su mera capacidad persuasiva”.Advirtamos que, en un “debate” cuyo fondo es médico, legal y ético, el columnista omite indicarnos cuál es la postura de la Iglesia en tales respectos. Así se libra de confirmarla o refutarla. Fácil, elegante, ingenioso… pero todos nos damos cuenta del vacío argumental.Luego, la posición “en el espacio público” de la Iglesia y de sus puntos de vista no la determinará ella, ni menos el rector/columnista, sino la opinión de los chilenos, ejercitada en democracia, a los cuales convenza con sus argumentos. Y lo obtendrá mediante su “capacidad persuasiva”, como siempre ha sido y más que nunca hoy, que –reitero– no tiene ninguna otra arma. Si los puntos de vista doctrinarios de la Iglesia se traducen en leyes, será formal y sustancialmente conforme a la Constitución, y el rector/columnista tendrá que cumplirlas (aunque no le gusten), igual que los católicos debemos cumplir leyes, como la de divorcio, que estimamos profundamente dañinas.
* Aunque lo diga de modo vago y confuso, el artículo que comento parece temer que la Iglesia quiera quitar a los ciudadanos “la autonomía para decidir los casos límites EN LA ESFERA DE SU INTIMIDAD”, y su “libertad de conciencia”, otra vez “EN LA ESFERA DE SU INTIMIDAD”, y que “descree de la autonomía de los ciudadanos”.Nuevamente, se trata de cargos y suposiciones que carecen de la menor base. La moral de la Iglesia le permite calificar los actos “de los ciudadanos” como buenos o malos, en abstracto, pero sin que ella propicie ni practique introducirse en la conciencia ni en la intimidad de nadie.PERO NO ES ESTA LA POLEMICA (y por eso el rector/columnista la evade).
La Iglesia, a la mujer que toma una píldora que puede ser abortiva, sólo le representa en general, o particularmente oyendo su confesión –para que juzgue y decida en su intimidad y conciencia– la inmoralidad objetiva del acto. Es al Estado que la Iglesia manifiesta que no puede, en moral ni en derecho, difundir esa píldora gratuita y masivamente. Y la Corte Suprema, el Tribunal Constitucional y la Contraloría le han dado la razón. Quisiéramos oír sobre esto al rector/columnista. Quisiéramos nos dijera si iría contra la “conciencia” e “intimidad” de las “ciudadanas” que el Estado no les repartiera gratis una píldora RECONOCIDAMENTE ABORTIVA. Mientras tanto, consideraremos sólo una cortina de humo –y una de dudoso gusto– que se solace recordando las «barrabasadas» de ciertos sacerdotes.

Esta foto me pertenece....he visto cosas como estas estos días....hay que ser muy ciego de muchas maneras para no caer de rodillas; los tulipanesno se han hecho solos....Cartas
Martes 24 de Marzo de 2009
La moral del aborto
Señor
Director:
Carlos Peña defiende el aborto en su artículo dominical, tanto terapéutico como por causa de violación, argumentando que no puede exigirse a la madre llevar a término su embarazo. Comparto que se trata de situaciones extremadamente dolorosas, en que la sociedad debe ayudar decididamente a la madre. Pero la solución no es quitar la vida a una persona para dar bienestar a otra; nadie puede decidir sobre la vida de otros, ni siquiera una madre respecto de su hijo. Que una madre lleve a término su embarazo no es una exigencia caprichosa del derecho, sino una consecuencia del derecho a la vida del embrión. El derecho a la vida debe respetarse incluso cuando sea doloroso.
Considera don Carlos que no es posible en estos casos sancionar al médico, como tampoco es posible sancionar al capitán de un buque que al no poder salvar a dos náufragos, escoge sólo a uno. Sin embargo, ambos casos son muy distintos. El capitán del barco se limita a salvar sólo a un náufrago, sabiendo que como consecuencia no deseada el otro morirá; no es el capitán quien quita la vida a este último. En el aborto, la acción del médico es como la del capitán que para salvar la vida de uno de los náufragos, le dispara al otro.
Argumenta Carlos Peña que exigir que una madre proteja la vida del embrión es como exigir a una persona que sacrifique una parte de su bienestar para impedir que algún inocente muera en el mundo. El argumento no es válido: dejar de salvar inocentes por el mundo es simplemente dejar de realizar un buen acto; pero en el aborto la acción del médico está encaminada directamente a quitar la vida a una persona que, de lo contrario, continuaría viviendo. Adicionalmente, la relación de una madre con su hijo es muy distinta de la de una persona con los inocentes que andan por el mundo: el embrión depende naturalmente de su madre para vivir.
Finalmente, creo que la sociedad tiene dos deberes muy importantes, que son prestar a la madre todo el apoyo psicológico y económico necesario para salir de su difícil situación, y garantizar el mayor respeto a la vida del que está por nacer.
JORGE UGARTE VIALAbogado

Los 498 mártires que serán beatificados en esta ocasión
constituyen casi la misma cantidad que todos los mártires que han sido
beatificados hasta hoy.
De los mártires que el domingo se beatifican, dos son
obispos (Cuenca y Ciudad Real), 24 sacerdotes diocesanos, 462 miembros de
Institutos de Vida Consagrada (religiosos), un diácono, un subdiácono, un
seminarista y siete laicos.
Los 462 miembros de Institutos de Vida Consagrada
masculinos y femeninos corresponden a los Agustinos, 98; Dominicos, 62;
Salesianos, 59; Hermanos de la Salle, 59; Maristas de la Enseñanza, 47;
Carmelitas Descalzos, 31; Franciscanos, 29; Adoratrices, 23; de la Orden del
Carmen, 16; Dominicas, 9; Trinitarios, 9.
También pertenecen a las Misioneras Carmelitas, 4;
Misioneros de los Sagrados Corazones, 4; Marianistas, 4; Hijas del Corazón de
María, 3; Franciscanas Hijas de la Misericordia, 2; y una de la Orden de Santo
Domingo (clausura), de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, de las Trinitarias
de clausura y de las Carmelitas de la Presentación.
De estos mártires del siglo XX en España, cinco
nacieron fuera de España: dos Hermanos de La Salle en Francia, un Dominico y un
Carmelita, en México y un Agustino en Cuba.
hola a todos:
es la primera vez que escribo y lo ago para contarles algo que jamas conte pero comprendi que k los errores se comparten para que nadie mas lo vuelva a cometer: Cuando tenia 16 años salia de la fiesta de la casa de una amiga acompañada por mi primo en la esquina antes de tomar el carro de regreso a casa dos tipos nos intentan asaltar mi primo intento defenderme pero lamentablente los tipos eran mas grandes y mas fuertes el solamente tenia 15 años y uno de ellos saco un puñal y lo irio de gravedad y ami me violo el otro frente a mi primo que se desangraba a mi costado a los pocos minutos llego mi papa a recogernos y encontro la escena llamo a la policia pero ya era tarde cuando llego la ambulancia yo habia logrado ponerme de pie y abrazar a mi primo el fallecio en mis brazos y a mi se me murio el alma, el era mi comañero de travesuras de juerga de vida, pasaron 2 meses y me entere por unos analisis que yo estaba embarazada el mundo se me vino encima de nuevo aun no me recuperaba de la muerte de mi primo y otra ves me daban una mala noticia. tenia 16 años no queria hijos menos niños que me arian recordar ese funesto dia que yo tanto ansiaba olvidar a si que encntra de mi religion y de mi familia me fui a una clinica y aborte y fue donde me dijeron que habia abortado gemelos pasaso unos 4 meses notaba que habia engordado asi que fui al doctor y este me dijo que yo segia embarazada de gemelos y que ya tenia 6 meses y que eran niño y niña maldije a todo el mundo que me habia echo creer que me estaba desaciendo de un cumulo de sangre, al verlos por el monitor de la ecografia le di gracias deios por esos angeles mi familia en especial mi mama se alegro que no ese aborto no aya sido bueno. a los 7 meses de embarzo nacieron mis dos hijos: esperanza y jesus. nacieron con muchas deficiencias el varoncito nacio con un 30%de su cuerpo quemado pues a mi me practicaron un aborto por inyeccion salina y retardo del crecimiento la niña con paralicis cerebral, han pasado 8 años ya desde aquel dia y mis hijos estan conmigo son mi alegria y mi vida el niño "jesus" a superado sus problemas de quemadura y solo tiene algunas cicatrices y todos los años me trae una medalla de oro de su colegio especial compite en las olimpiadas y su problema de crecimiento es algo que lo superamos dia dia. Mi niña mi "esperanza" es mi alegria me levanto y ella esta a mi lado con sus hermosos ojos sonrriendome lista para jugar, antes de los 3 años le amputaron una pierna camino muchosaños con aparatos,hoy camina solo con ayuda de un baston tiene problemas del habla pero asiste a una escuela normal le gusta la pintura y le agradece a dios por su vida. yo le gardesco a dios que me aya permitido tener estos hijos tan hermos con sus necesidaes especiales jamas me arrepiento de habermelos quedado pese a las infalatables propuestas de adopcion los amo y sin mi vida no cometan los mismo los hijos son la mayor alegria para una madre aunke vengan en cualkier circunstancia ellos no tienen la culpa
No creo en la reencarnación por ser muy injusta. Te haría pagar por faltas de la vida pasada, pero tu no tienes modo de saber qué fue eso para corregirlo, y así hasta la locura. Es entretenido, pero ¿has conocido alguien que cuente sus supuestas vidas anteriores y que no sea princesa --conocida, obvio-- o poderoso, o sabio, o algo así?