01 agosto, 2006

El hábito, ¿hace al monje? ...siguen las opiniones...

Me han dejado este comentario en una entrada anterior y no puedo menos de hacerlo público por venir de alguien que lo entiende desde la propia vida. No agregaré nada más...

Respecto al uso del hábito y/o la sotana. El Concilio Vaticano II hizo mucho bien a la Iglesia, pero también produjo "frutos amargos" y uno de estos frutos amargos es el abandono de los hábitos y sotanas por los sacerdotes y religiosos. ¡Qué lástima! Se han dado muchos argumentos, algunos válidos y otros no...que el hábito los aleja de la gente común...falso. La gente común como yo e infinidad de otros, católicos y ateos, nos sentimos atraídos por el hábito porque es un símbolo de la presencia de Dios en nuestra sociedad. Sacerdotes de civil solo aumentan la laicización de la sociedad. Se piden más vocaciones y se ora por ellas, pero vocaciones para qué si los símbolos de consagración ya no existen, ser cura hoy es ser igual a cualquiera...monjas de civil, no son más que señoritas solteronas. Sin hábitos han dejado de ser "sacramentales". Juan Pablo II jamás se sacó su sotana..."para acercarse a la gente común..." al contrario, su sotana fue parte importante de su imágen de santo del siglo XX. ¿Acaso los jóvenes lo rechazaron por tener sotana? ¿Acaso no fuimos atraidos hace él como por un imán? Su signo fue providencial...lástima que en Chile los curas y monjas lo único que piensen en ser cada vez más civiles...antes actuaban por su sola presencia...los militares y marinos, ¿acaso para acercarse al pueblo se han despojado de su uniforme? al contrario lo lucen con orgullo como símbolo de consagración a la Patria y la Patria los aplaude por ello. Las huestes del Señor, en cambio, se avergüenzan de vestir el uniforme que Dios les dio.Cada vez que veo en la calle una monjita con su hábito, un sacerdote con su sotana o un religioso con algunos de los hermosos hábitos antiguos, elevó al Señor un plegaria. Cariñosamente.

Un laico chileno que alguna vez quiso ser sacerdote.


16 comentarios:

Altisidora dijo...

Que lindo tu blog... quedo mas hermoso que antes, cariños

Semilla dijo...

HAY!! Me acabo de dar cuenta que a esta amiga tuya tan pavita, se le cruzaron los cables... fue a nuestra amiga aeronauta a la que le pasó una experiencia no muy grata con su perfil... Buaaa! porque seré tan despistada :P
Por otra parte creo que este amigo anonimo resumio de manera extraordinaria lo que pienso del tema, me sumo ... CARIÑOS MILES ;D

Semilla dijo...

Creo que este amigo anonimo resumio de manera extraordinaria lo que pienso del tema, me sumo ... CARIÑOS MILES ;D

hna josefina dijo...

Bueno, ¡llegué aquí también! ¡y me lo encuentro renovado!
¡Muy lindo!
Por ahí, más adelante, vuelvan los hábitos a ser más abundantes. Me parece que a los más jóvenes les gustan más.

Anónimo dijo...

Mi confesor usa sotana.

Aeronauta dijo...

Me parece bien cuidar la privacidad, yo misma lo hago, pero, ¿no les parece un síntoma de temor que nos ronda que no queramos o podamos decir, dando la cara con todos sus dientes al aire por una sonrisa gozosa: "MI CONFESOR USA SOTANA"?

Es que con la atmósfera en que nos movemos nos parece que suena raro que alguien se confiese, para comenzar, y para seguir, puede ser escandaloso ¡que además nuestro confesor use sotana!.....

Me he fijado que tanto para insultar, como para declararse ortodoxo católico se prefiere el anonimato. A los primeros los encuentro cobardes y a los segundos los entiendo perfectamente, pero me da pena que se sientan así. ¿Doble estándar? no lo sé, puede ser miedo generalizado a hablar de estos temas, sólo que el insulto no lleva a ningún lado, sólo manifiesta intolerancia y hasta odio, por eso debí moderar los comentarios.

Amigo anónimo, Gracias por tu testimonio, de verdad vale.

Un saludo cordial.

El que se confiesa dijo...

(No tengo costumbre de poner datos personales en internet :P)
Felicitaciones por el blog. ¡Hacía falta que alguna chilena hablara de cosas importantes - de las únicas cosas que importan!

Aeronauta dijo...

Bueno, gracias, eso trato al menos. Sigue visitándome y comentando lo que opines, me parece bien aunque sería rico el conocimiento de un nick aunque más no fuera.

Aeronauta dijo...

Al "que se confiesa" le puedo indicar donde encantrar otros chilenos que hablan temas similares en los blogs en esta dirección: www.ConoZe.com

Ululatus sapiens, S. I. dijo...

Yo disiento completamente del 'laico que alguna vez quiso ser sacerdote', pues Dios no le dio uniforme a nadie para vestir de ninguna forma. Es mera tradición y, rara vez, tiene un fundamento teológico o en las Escrituras.

Sí, el fenómeno de laización del clero existe, pero el desuso de la ropa clerical es un síntoma y no una causa. Los tiempos cambian y rompen con algunas tradiciones, como la tiara papal. Es una tradición más vieja incluso que las sotanas y los alzacuellos con un significado teológico claro, pero un símbolo de pompa excesivo y poco acorde con los tiempos. ¿Alguien ha visto que los príncipes de la Iglesia que trabajan en el Vaticano presuman todo el tiempo si cíngulo escarlata? No. Por lo general van por allí vestidos como viejos párrocos.

También hay que mencionar que la espiritualidad y el sacramento de un religioso es interno (aunque depende también del carisma personal y de la orden o congregación a la que pertenece). Hoy día, en muchas partes del mundo (nos guste o no), la ropa clerical arrastra un aura negativa de prejuicios (provocados por las acciones de malos religiosos y medios de comunicación amarillistas y sensacionalistas).

Además, los contextos, los lugares, la etiqueta, la libertad de elección, entre otras cosas, deberían ser los criterios por los que los sacerdotes se rijan para vestirse.

A mí me gusta la ropa clerical y acepto sus virtudes en muchos aspectos, pero también sé que es inconveniente en muchos casos y que a muchos sacerdotes ejemplares, simple y sencillamente, ¡no les gusta!

Un gran ejemplo: El mes pasado conocí a cuatro sacerdotes jesuitas, que se encargan de ¡más de 60 mil fieles dispersos (en la pobreza la gran mayoría) en 52 comunidades en una parroquia de casi 400 km2! Además administran proyectos de derechos humanos, pastoral, catequesis, promoción de la salud, de jóvenes, etcétera. Trabajan casi 14 horas al día en un clima tropical, de más de 30ºC y 85% de humedad...

¿Serían acaso mejores sacerdotes si vistieran alzacuellos y sotanas negras? Yo no creo que su calidad humana y espiritual mejorase, mientras que semejante ropa sería peor que una tortura china...

Saludos a todos.

Aeronauta dijo...

Para Ululatus Alguno comentó en la entrada primera sobre el tema del "hábito" algo que respondí así sobre lo que dices. Copio acá parte de ello. Si quieres verlo completo, te invito a verlo allá, pues siguen llegando visitas. ¡Es increíble!
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(...) "Entrando en el tema, creo que el calor nunca ha sido motivo grave para dejar las ropas eclesiales. Menos hoy dia! tenemos telas ligeras, se puede usar manga corta como cualquier vecino y alzacuello poco ajustado ademas de colores claros. No, la verdad es que no me convence ese argumento, pues si de eso se tratara los expertos en calores como son los habitantes del Africa Sahariana, por ejemplo, jamas usarian ropajes como esas tunicas largas (semejantes a una sotana si lo piensas) justamente para paliar el calor excesivo.

Por ultimo, esta el tema de la mortificacion por amor, tan fecunda. Que mejor que ofrecer algo asi para desagraviar por tanta ofensa y para que la Palabra de Dios sea incisiva y eficaz? Si no lo has considerado, piensa en las monjas carmelitas en todos los tiempos, calores de Espanna y ellas cubiertas sin mostrar ni la cara como en tiempos de las fundaciones de Santa Teresa, que no escatimo este tipo de mortificacion y ya ves cuanta fecundidad.

Animo, amigo, hacen tanto bien con ese sacrificio y los libra de tantos peligros, de paso.

Que el Sennor te ha e-le-gi-do desde antes de creacion del mundo te llene de bendiciones."


Y hoy, Ululatus, te puedo agregar el ejemplo de la madre Teresa ¡de Calcuta! forrada en sus blancos hábitos y sin pestañar ni quejarse de incomodidades, y vaya que las han tenido.
Bendiciones.

Ululatus sapiens, S. I. dijo...

Sí. Puede que sea una especie de 'mortificación por amor' y una forma válida (aunque superficial) de espiritualidad; no lo niego. Pero, como toda mortificación, debe de ser algo personal y libremente elegido. Es algo bueno, pero dista mucho de ser imprescindible.

Anónimo dijo...

NO llevo hábito y no por eso me considero menos monja que las que lo utilizan. Mi congregación hace años que decidió quitárselo.Para mi no supone problema, llevarlo o no me da igual, creo que eso es un aspecto secundario. Lo que sí sé es que no quisiera que el signo de mi consagración se reduciera a algo externo, me gustaría que fuera por otras cosas y que mi vida fuese significativa por lo que soy y no por lo que llevo puesto. Es verdad que son importantes los signos y más en la sociedad de hoy en día, nosotras llevamos medalla pero ojalá no se reduzca solo a llevar hábito o no. .

Aeronauta dijo...

¡Qué bueno, hermana que para Ud. no suponga problemas el no usar sus distintivos de electa por su esposo místico, como solían enorgullecerse las monjas más viejas!

Yo hablo desde el pueblo fiel, el que Uds con amor y solicitud y una enorme generosidad han decidido servir, por amor a Dios, y ese pueblo es el que CLAMA por ver sus pastores y gente más entregada públicamente, que laicos de a pié hay muchos. Necesitamos algo de ese "signo de contradicción" que hay en un hábito hoy por hoy donde las guatas (estómagos) desnudos abundan por doquier: Me gusta ver con los ojos del cuerpo y que vean que hay personas más espiritualles hasta en lo externo.
¿Qué hay de eso de "te mostraré mi fe con obras " de lo que habla el san Judas, si no me equivoco. Creo, hermana, que algo de eso es a lo que apunta nuestro ruego: USEN SUS ROPAS Y DISTÍNGANSE, por favor. Hacen falta.

Que Dios bendiga su dedicación a la extensión de su reino. Saludos.

Anónimo dijo...

Te mostraré mi fe con obras no con ropas.
Yo defendía el hábito a ultranza y era de las que soñaba con llevarlo. Pero ahora lo entiendo de otro modo. Sí, el hábito dice mucho a la gente pero creo que les dice mucho más nuestra vida. Me eduqué en un colegio de monjas, no en las que ingresé después, y llevaban hábito y jamás me planteé ingresar con ellas. Es un sólo un signo.
Y gracias por su respuesta. Que el Señor también le bendiga a usted.

Aeronauta dijo...

Miren o que acao de leer. Me recordó de algún modo esta entrada: ecesitamos VER a Dios. El hábito, en mi modesta opinión, nos ayuda:

Reflexionando desde Tierra Santa: Es posible ver a Dios?

Este es el trozo que me lo ha recordado intensamente:
Si tú me dices: «Muéstrame a tu Dios», yo te diré a mi vez: «Muéstrame tú al hombre que hay en ti», y yo te mostraré a mi Dios. Muéstrame, por tanto, si los ojos de tu mente ven, y si oyen los oídos de tu corazón.
Pues de la misma manera que los que ven con ojos del cuerpo perciben con ellos las realidades de esta vida terrena y advierten las diferencias que se dan entre ellas –por ejemplo, entre la luz y las tinieblas, lo blanco y lo negro, lo deforme y lo bello, lo proporcionado y lo desproporcionado, lo que está bien formado y lo que no lo está, lo que es superfluo y lo que es deficiente en las cosas-, y lo mismo se diga de lo que cae bajo el dominio del oído –sonidos agudos, graves o agradables-, eso mismo hay que decir de los oídos del corazón y de los ojos de la mente, en cuanto a su poder para captar a Dios.