04 agosto, 2006

Estudio de la fe


Nos hemos estado comunicando con una amiga conocida en los blogs a propósito de un nuevo impulso de su fe católica por medio de un grupo de carismáticos. Ella está feliz, exultante, y se le nota, y aunque yo no pertenezco ni participo de esa espiritualidad tan gozosa de los nuevos brotes de la Iglesia, me alegro con ella pues recuerdo con increíble presición las circunstancias que rodearon el momento de mi propia "caída del caballo", así es que creo saber bastante bien de qué habla.

Se sorprendía ella de mi insistencia en que haga de su fe algo informado, estudiado, conocido, ilustrado; no sé qué otro adjetivo poner, para recalcar lo importantísimo que es ser católicos más allá de los sentimientos que suelen fallar por pasar una depresión o estar con dolor de estómago simplemente.

Deseo desarrollar un poco el asunto, pues más que nunca hoy necesitamos saber "estar siempre dispuestos a defenderse delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen" como dice san Pedro en su primera carta (1 Pe 3, 15).

Yo creo que además de defenderse como dice el Apóstol, hay que saber para nosotros en primer lugar _nadie da de lo que no tiene_ pues tenemos que hacer un intenso apostolado, de uno en uno; de oreja a oreja, como los primeros cristianos hicieron, que estos tiempos nuestros _de otro modo pero realmente_ también son días de catacumbas.

Las personas contemporáneas son más exigentes también en cuanto a asegurarse de conocer los compromisos que asumen, como lo hemos sido nosotros y con todo derecho y razón. Es mucho lo que está en juego por credulidad o por incredulidad, y ambos extremos se solucionan con estudio, y, ¿cómo enseñar si ignoramos o tenemos lagunas hasta en temas básicos?

A mi amiga virtual le he recomendado que lea el Catecismo de la Iglesia Católica promulgado por nustro recordado papa Juan Pablo II el año 1992, o su compendio que preparó el entonces cardenal J.Ratzinger y luego promulgó ya como papa Benedicto XVI.

No podemos esperar a "mirar para atrás" esperando a otro que responda las inquietudes de nuestros amigos ante una duda de fe, por ejemplo. ¡No hay OTRO a nuestras espaldas! : o contesto yo o puede ser que se haya perdido la única oportunidad de catequesis de ese prójimo y para eso hay que saber, con conocimientos sólidos, para afirmar a otros y no caer nosotros.

8 comentarios:

Jose Menchon dijo...

Tienes toda la razón, dile a tu amiga de mi parte que el ser humano necesita entender para querer, y que cuanto mas conozca más amara. Lo intelectual no esta reñido con lo sentimental: se complementan. Cuanto mas conozco a alguien mas la quiero y cuanto mas la quiero mas deseo conocerla. Pues con Dios igual.

PD: Felicidades por el nuevo look de tu Blog. Veo tu rostro en la foto. Has quedado muy Alemana...(y muy guapa tambien).

Aeronauta dijo...

José: Seguro que en algún momento lo verá. Tiene la paciencia de venir seguido :)
Saludos

Juan Ignacio dijo...

Perdón que el comentario no tenga que ver con la entrada, ¡pero es que nadie se ha preguntado si la de la foto del encabezado es la misma Aeronauta en persona!

Aeronauta dijo...

Juan Ignacio:La misma que viste y calza, en versión de mi hija, jejeje. ¿Decepcionado? es una licencia para personaizar. Pueda ser que no me arrepienta nunca por ello :(

¿Por qué tu usas un pez espada? ¿Por lo punzante? :)

Andrea dijo...

Hola.... no me vas a creer pero ya pude comprar el susudicho libro... gracias mil. Yo antes de la caida tenia una fe muy mental, supongo que ahora, despues de este comienzo tan emocional, vendrá el justo eqilibrio (lo haré venir con la ayuda de Dios)
GRACIAS MILES

Juan Ignacio dijo...

No veo porqué decepcionarme, se te ve muy contenta ahí...

Lo mío no es un pez espada, es el del encabezado de mi blog, es un pez en el anzuelo y lo encuentras explicado en la barra lateral en el link: "Aquí seguimos".

aeronauta dijo...

Ya ví lo de la imagen de tu prefil, Juan Ignacio. Muy lindo, gracias.
****

Andrea: ¡Me alegro tanto que lo compraras! No renuncies a la alegría del cristiano pues nuestra fe DEBE ser alegre, ¡y que se note pues es maravillosa!, no puede quedarse "en las palmitas" jejeje, es muy seria también.

Un beso grande

San Blog dijo...

Excelente este artículo.
Realmente tenemos que conocer nuestra fe para dar razón de ella.

Los invito a que se den una pasadita por mi página para que conozcan un poco de esta guerra estúpida sin sentido.

Y también me pueden escuchar desde este enlace http://padreleonelfernandez.podomatic.com/

Un abrazo