Podemos comulgar con la mano. Hay un método seguro para hacerlo con respeto, pero también podemos recibir al Señor sacramentado en la boca, e igualmente hay que saber dar la comunión y saber recibirla con seguridad, cosa que está lejos de ser realidad.
A veces, con mi esposo, vamos a misa de 8:00 AM a un monasterio cercano que nos queda muy bien. El problema es que a uno de los sacerdotes que celebra ahí no le gusta que la gente comulgue en la boca, como tenemos derecho a hacerlo, y nos coloca la hostia allá abajo, cosa de que nos inclinemos hasta la altura de su estómago, no miento, y el otro día a mi esposo se le cayó la forma sagrada al suelo desde donde la recogió y comulgó con ella, lo que no fue el caso de un hombre joven que este domingo sufrió el mismo problema al comulgar (¿ o lo sufrió el Señor presente en la hostia?) y al caérsele no supo que hacer y se fue sin comulgar, y es que la señora ministra extraordinaria de la comunión que le tocó, no la sabe dar, y no da oportunidad de decir amén, porque sencillamente te la enchufa en la boca que está pronunciando el acto de fe en ese momento.
También a mi me ha pasado ¡y varias veces! es un dolor que me da ver a Dios tirado en el suelo, por no tomarse las providencias del caso. ¿Qué costará tener cuidado y poner las bandejas de comunión debajo del comulgante? si no deben ser tan caras y voluntarios nunca faltan.





