10 febrero, 2007

Dos templos menos en honor a María

Así como en mi entrada anterior daba cuenta del renacer de mi antigua parroquia en Chile, hoy, leyendo el ejemplar de noviembre 2006 de la revista Euskal Herria que compré en la bella Bilbao, me encontré con esta noticia que ha removido las entretelas de mi espíritu. ¿Cómo hemos llegado a ésto? Creo que no sólo es el gobierno anticlerical y una cultura odiadora de Dios, sino una falta grave de los católicos que no hemos estado a la altura de la exigencia evangélica al apostolado y a poner el hombro para sacar adelante nuestra Iglesia, partiendo por preocuparnos cada uno de su personal santidad, base para ayudar a otros a pesar de nuestras evidentes debilidades y pecados.

¿Alguna duda? Visiten --¡por favor! -- este enlace y me dicen qué opinan


Templo para el arte

“Esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe” se podía leer en uno de los frescos que decoraban la iglesia del Corazón de María de Bilbao, y que ha desaparecido en el proceso de restauración de este monumento religioso para transformarlo en un nuevo espacio expositivo de Museo de Reproducciones Artísticas de la capital vizcaína. Esta iglesia, que fue construida entre 1891 y 1894, es un notable ejemplo del arte neogótico aplicado a la arquitectura religiosa. Pero su abandono consiguió llevarlo al borde de la ruina. Actualmente sus obras de restauración son parte de un ambicioso proyecto que intenta mejorar la calidad urbana de Bilbao la Vieja. La iglesia construida hace más de un siglo cederá su lugar al arte. No muy lejos otra iglesia La Merced (hoy denominada Bilborock) ya lleva varios años siendo una referencia de la música y el teatro de pequeños formatos en el ambiente cultural bilbaíno. Parece que en estos tiempos del nuevo milenio los templos pasan el testigo de su espacio a las artes más contemporáneas.

12 comentarios:

Aeronauta dijo...

Quiero comentar inmediatamente para desagraviar. ¡Realmente el enlace de Bilborock es impactante! Hace mofa de lo más sagrado y juega con el uso profano de un ex-templo en que alguna vez floreció la vida cristiana. ¿Cómo gozará sus cinco minutos de éxito el Principe de est Mundo, el demonio? que existe y será derrotado por Cristo, pero ¿cuántos quedarán por el camino?
Sagrado Corazón de María, ampáranos.

Achevé dijo...

Me encantó tu blog. Te leo.

Nelson dijo...

Curioso que un post tan actual tenga tan pocos comentarios. ¿será que nos hemos acostumbrado a ser desplazados? ¿o hemos claudicado ante la ola liberal? Ojalá sólo sea "pereza" y no tibieza, ¿o están emparentadas?

Peque dijo...

estoy totalmente de acuerdo con Nelson...

cambiaelmundo dijo...

Estoy golpeado, uno sabe que esto está pasando, pero verlo así de contundente... La marea de las cloacas sube y penetra en los templos como en las vidas por los desagües de la incuria.
Hay que reaccionar.

Rodríguez dijo...

El Domingo pasado estuve en Bilbao y vi la fachada del Bilborock, me entristeció bastante el asunto pero no pasé de la tristeza. Al entrar, hoy, en la página que indicas es cuando caigo en la cuenta de las barbaridades que estamos consintiendo con nuestra falta de celo cristiano. Sólo me queda desagraviar.

Aeronauta dijo...

Al leer la página de los "sacerdotes" de Bilborock y otros similares que se multiplican, me parece sentir los bufidos sulfurosos de satisfacción del Señor de los Demonios que ha ganado una batalla ante nuestras narices. ¡Qué satisfacción sentirá de que haya dos templos menos en honor a su archienemiga Santa María, tota pulchra.
Sí, Rodríguez, desagraviemos.

mendigoblog dijo...

Retomo ya la lectura de tu blog, espero que no te moleste el tiempo que estuve alejado de tu blog.
Yo vivì en Bilbao y vi esa iglesia, no sabes el dolor que me generò pero hay muchas màs bien cuidadas y llenas de viejitas nada màs.
Saludos

Das Gretchen dijo...

Recuerdo haber sabido hace años de Iglesias católicas que se empleaban en Francia como discotecas, o en Inglaterra como museos. Es la descristianización. Mayor motivo para rezar y para no odiar. ¡Es un fantástico reto para los cristianos! Las cosas no se suceden "porque sí".
Yo entiendo que el problema está en que las Iglesias están vacías y no hay "demanda", por decirlo de algún modo. Cuánta razón llevas al hablar de que los cristianos no hemos sabido evangelizar.
Pero Aeronauta, también creo que eso está cambiando. El problema no es Zapatero, el problema es el que antepone a Zapatero, a Rajoy, a algún partido político o cualquier otro "asunto" a Dios, sin embargo muchos están comenzando a ser conscientes del "engaño" o "autoengaño", ahora esperemos que el clero sea pionero dando ejemplo.
Es hora de ser consecuentes y rechazar todo mal menor para ponernos a pensar en Cristo!
¡¡¡¡Un abrazo!!!!

Aeronauta dijo...

Mendigo gracias por tu regreso a mi sitio. Tu blog es de alto vuelo en ideas y mucho más. Les deseo larga vida en la web :)
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Das gretchen Sí, obviamente la base de el problema que me desconsuela es el olvido de Dios por cualquier asunto que promete el paraíso en la tierra, que para cada uno será diferente.
Yo sé que no es exclusivo de España, pero es el ejemplo que tengo y que más me duele pues nos trajeron la fe.
Se de casos en Canadá: maravillosas y bien equipadas iglesias nuevas, cerradas con candado por falta de pastores y fieles.
El punto que quisiera tocar es que nos sintamos responsables y no esperemos qu evenga alguno detrás que haga el apostolado que cada uno tiene a mano.
No me desanimo, pero ¡me da una pena! y el estilo de publicidad, haciendo mofa blasfema de las cosas más sagradas.....me pasma, ¿cómo acostumbrarse?

Un abrazo, amiga.

Das Gretchen dijo...

Toda la razón. No, no, claro, no debiéramos acostumbrarnos a algo así. Claro, yo hablo desde lo que entiendo que aún es España. Totalmente de acuerdo. No podemos echar las culpas a otros de nuestras propias faltas. Hace unas horas leí unas palabras que Twain pone en boca de Juana de Arco: "Dios ayuda a quien se ayuda". Fantástico. Todo llega.
¡Un gran abrazo y feliz fin de semana!

Cristian dijo...

Aeronáuta:
Lo que describes es tremendamente triste, pero muy cierto. ¿Qué hacemos? Que Dios nos ampare. Bendiciones.