22 junio, 2007

Disponibilidad de mujer


La mujer va siendo incorporada masivamente al trabajo... remunerado, pues de trabajar, siempre lo ha hecho y sigue en la brecha de la más típica y, a mi modo de ver, indispensable labor: su familia y su casa.

Este es un tema que me gira constantemente en la cabeza y el corazón, y lo estoy sintiendo en carne propia, pues mi hijo ha tenido una fractura muy fea y deberá permanecer en reposo y con una pierna en alto por más de un mes, se calcula, y mi nuera --que trabaja la mitad de las horas posibles para dedicarse a su familia-- no ha podido, aún así, compaginar la atención de su marido postrado por estos días y su ocupación profesional, con la angustia y estrés que esto le provoca y más aún, estando embarazada en un país extranjero, con la familia de origen lejos.

Hemos debido ayudarlos y con mucho gusto lo hemos hecho --es la familia de nuestro hijo-- pero me pregunto ¿qué pasa con los que no cuentan con unos padres cercanos o disponibles? Realmente, es en estos casos cuando más aprecio el haber tenido la posibilidad y la decisión de quedarme en casa, pese al descrédito que para algunos significa el "no trabajar" para una mujer moderna.

Nos ha significado no disponer del dinero extra que yo podría haber aportado a mi familia, pero si lo pudiera contabilizar, también se ahorra muchísimo al estar cuidando personalemente el patrimonio familiar, sin derroches ni malos usos de las cosas durables o no, por no intentar medir el intangible beneficio de una madre presente para su familia.

En fin, he estado reconsiderando mi ocupación de tiempo completo de esposa, madre y dueña de casa como algo que es un real aporte a la sociedad, pues la verdad es que cuando todo el ambiente te dice que eres de segunda o tercera categoría por quedarte sirviendo a los tuyos a uno se le va bajando la moral y necesitamos algún estímulo que la sociedad no está en condiciones de dar, salvo, claro, que necesiten a unos padres, suegra o persona que se haga cargo en forma vicaria de los roles tradicionales de las mujeres.

Das Getchen ha enlazado esta entrada, y lo que ella escribe es digno de mención también. Les dejo el enlace acá*

4 comentarios:

hna josefina dijo...

¡Buena refexión! y todo un tema...
Porque no sé si hoy muchas mujeres se bancarían no trabajar para estar 'disponibles'...
Veremos los comentarios.
¡Qué macana lo de la fractura!
¡Que tenga una muy buena recuperación!
Un abrazo.

Rodriguez dijo...

No está de moda que la mujer se quede en casa y no está de moda tener muchos hijos y no está de moda ocuparse de los demás y no está de moda... Si seguimos haciendo caso de lo que nos dicen algunos visionarios de la modernidad nos cargamos la sociedad actual en un par de generaciones.
En el post de mas arriba, en el que hablas de los sacerdotes que se metían en una capillita aislados del mundo atendiendo a unos pocos fieles, seguro que tampoco estaban de moda, morian ocultos, sin saber nadie de su existencia, sin mausoleos de marmol, olvidados de los mismos fieles a los que convirtieron y sin embargo de su muerte, como del grano de trigo enterrado nacieron las espigas del Chile actual. A la mujer que se queda en casa le ocurre igual, -sin menospreciar a la mujer que tiene que salir a trabajar- parece que es de segunda categoría, pero eso es sólo para los que no tienen fe, de mujeres como vosotras, ocultas, nacerán muchos de los hijos y nietos del Chile de mañana, precisamente los que tendrán las ideas claras, los demás o no habrán nacido o habrá que reeducarles por completo.

Das Gretchen dijo...

¡esto lo enlazo! llevas toda la razón. Tengo el convencimiento de que uno de los peores males que acechan Europa esa tiranía llamada "conciliación laboral". En lugar de dejar libertad de decisión y luchar contra la coacción, la mujer se ve hoy sometida y abocada a la "remuneración", la presión social es tremenda.
Le deseo a tu hijo una pronta y buena recuperación. Esas cosas hay que cuidarlas, te lo digo porque yo me rompí la clavícula y no pude hacer reposo y sufro las consecuencias cada vez que intento tumbarme de ese lado. Le encomendaré. Un gran abrazo.

Aeronauta dijo...

Das gretchenMuchas gracias por tu enlace y comentario. Hace unos días he estado pensando en bajar la cortina de este blog, pero no había visto varios comentarios para moderar, entre ellos el de un hombre joven del Perú que desea el don de la fe, y me llegó al alma. Si no estuviera acá no podría haberme pedido las oraciones para su conversión (yo creo que el que lo desea ya lo está).