12 octubre, 2006

Oración en el huerto de Getsemaní



Contemplo mucho, y bastante seguido la Pasión de Nuestro Señor, y si me siento deprimida por alguna contrariedad o problema objetivamente más grave, pienso en estas escenas y lo mío pasa a ser nada, y ya puedo ofrecer mis pequeñeces con más paz.

Entre estas meditaciones mías, es recurrente pensar en que crucificados hubo muchos, pero no con la perfección humana de Jesús, así es que debió oler con el más estupendo y refinado olfato lo podrido de los trozos de ejecutados en el Gólgota antes que Él, por poner un sólo ejemplo. Los azotes debieron dolerle más que a los comunes condenados, entre otros motivos, porque deseaba salvarnos por el sacrificio, el dolor, la mortificación, y "la bebió hasta las heces". No se ahorró nada de dolor físico.

Pero ¿qué me dicen del dolor moral? ¿Del dolor de su Espíritu?

Más que la crucifixión, la injusticia y todo lo que rodeó su pasión, debe haberlo hecho sudar sangre el ver en bloque los pecados de todos los hombres de todos los tiempos.
Sí, Él debió dolerse por todo lo que no nos dolemos nosotros, por nuestros pecados personales que consideramos faltas pequeñas, por lo tanto los olvidamos pronto , caemos a cada rato en lo mismo, no luchamos en serio.

Por todos debió dolerse Jesucristo, pues vicariamente _en lugar nuestro_ , pagó la deuda infinita de toda la Humanidad y ya sabemos que son el arrepentimiento y el dolor de pecar lo que perdona las faltas. Teniendo eso, la confesión viene siendo casi un trámite. Es sacramento, es obligación de amor por ese regalo que nos dejó el Señor, para estar seguros nosotros del perdón, pero de nada valdría sin dolor, y eso es lo que Él suplió con creces en ese huerto, esa noche en que se abrieron las puertas del Cielo para nosotros.

Los grandes pecados que son más fáciles de detectar si no estamos encallecidos aún, por lo tanto suelen expiarse y dolernos mucho más perfectamente, y creo que de ahí viene algo de aquello de que "(...) se le han perdonado muchos pecados, pues ha amado mucho. En cambio, aquél a quien se perdona menos, ama menos", claro, pecamos menos y nos podemos considerar "buenecitos", ¡sobre el promedio al menos! y lo cierto es que nos falta humildad.

¿Cuánta soberbia hay entre los que tratamos de portarnos bien y pensamos así?

Gotas de la sangre de Dios derramada en Getsemaní por MÍ, y por cada uno de nosotros, gratuitamente, pero no obligados, ni Cristo a hacerla, ni nosotros a aprovechar la Redención.

Qué cosa tan triste: que podamos hacer inútil la cruz de Cristo, como decia el amado Juan Pablo II en ésta oración:

«María, Madre de Misericordia, cuida de todos para que no se haga inútil la cruz de Cristo, para que el hombre no pierda el camino del bien, no se pierda la conciencia del pecado y crezca en la esperanza de Dios» (Veritatis Splendor 120)



13 comentarios:

Aeronauta dijo...

He pensado tambien que cada cosa por las que Cristo derramo sudor de sangre por verlo delante de sus ojos, nosotros lo leemos en la prensa cada dia....de a poco.

Desagraviemos. Para Dios no hay tiempo, solo eternidad, asi es que vale y estara contento digo yo.

t.i.n.a. dijo...

Amén.....nada más que decir
Me encanta como escribes, me gustaría saber como te llamas, cuantos años tienes dondes vives, etc, para conocernos más.
Si te parece, escríbeme a tinaortiz@gmail.com
1kiss

Aeronauta dijo...

Mil gracias , Tina, por tus palabras.

Son cosas muy íntimas, si tu quieres,pero si a otros le pueden servir, está cumplido el objetivo :)

Ya te he escrito. Saludos.

Cerillo dijo...

No soy creyente, por lo que me callo.
Todo lo que hay en mi blog es mio

Aeronauta dijo...

Bien por ti, Cerillo.
Lástima que no seas creyente, te alegraría el doble saber que te eligieron para dotarte tan bien. Sigo leyéndote y mirando tus obras de arte :)
Saludos cordiales.

Semilla dijo...

Me quedé sin palabras... SOBRECOGEDOR...
Gracias!
Cariños

Luis Fuertes dijo...

Amiga, gracias por tu visita y por los ánimos que me has dado. Este mes no es bueno para mi, pero como todo en la vida, pasará y vendrán tiempos mejores.

Reconozco que he leido y releido un montón de veces este último post, y reconozco también que me da envidia (de la sana, por supuesto) la fe que brota de tus palabras. Es como si la conciencia dejara de hablarnos sólo en nuestras cabezas y comenzara a mostrarse a través de tus palabras. De nuevo gracias.

Saludos

Aeronauta dijo...

Querido Luis: Ni idea lo que pueda sucederte, pero como dices, pasará.

Me alegra saber que lo mío te ayude. Para intentarlo lo escribo, para compartir.

Saludos

cambiaelmundo dijo...

Recio y enternecedor al mismo tiempo; qué desperdicio no saber valorar el sufrimiento, y qué pérdida.
Por si no lo conoces, para profundizar esta senda, te recomiendo La Agonía de Cristo, de Santo Tomás Moro, que tuvo motivos sobrados para considerar con detenimiento la Oración de Cristo en el Huerto de los Olivos.

hna josefina dijo...

¡Siempre paso! Es que a veces no pongo comentarios. Pero venir, por supuesto que vengo ¡y a cada blog amigo!

hna josefina dijo...

¡Siempre paso! Es que a veces no pongo comentarios. Pero venir, por supuesto que vengo ¡y a cada blog amigo!

isladetera dijo...

...los pelos de punta...

Gracias por reflexiones como esta.
DTB. Raquel.

Aeronauta dijo...

Querido cambiaelmundo He leído ese libro alguna vez, y me estremeció. Citaba de memoria desde su prisión, pues ni el Evangelio le permitieron tener a gusto para consuelo. También tengouna vasta biblioteca sobre el tema. Ya lo digo, lo contemplo mucho, pero qué bueno que lo cites por si alguno desea algo escrito relamente en unión a los sufimientos de Cristo: otro Cristo.

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Hermana Jo Gracias por tu fugaz aparición. ¡Con tanto blogero amigo girando por ahí uno no puede atenderlos a todos como exigimos! Te espero :)
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Isla de Tera: Hacía tiempo que no venías, parece. Yo te he cvisitado sin dejar huellas...pero he ido. Un beso y gracias también. ¡Qué bueno si te ha servido par alimentr tu oración. Es mi propósito, que nos ayudemos en eso también.