29 noviembre, 2005

¿Por qué "up up and away" o aeronauta?

Hubo un tiempo, hace ya varios años, en que mis hijos tuvieron un Atari, una computadora elementalísima, pero útil para toda una generación que hizo sus primeras armas ahí, y entre las cosas que van siendo "de culto" es tener los mismos juegos, con su pésima gráfica, pero ahora con emuladores, para que puedan ser igualmente malos en los modernos ordenadores y notebooks.


Entre esos juegos, en el único que yo era capaz de pasar un par de etapas antes de que me "mataran", perdiera energía o cosas similares era uno llamado "Up up and away" (Arriba, arriba y lejos).

Se trataba de un globo aerostático casi sin colores que se elevaba y debía ir sorteando nubes de tormenta rayos y otros peligros entre períodos de bonanza, para comenzar de nuevo los peligros mientras se avanzaba...¡o se caía!
A mí me ha servido como recordatorio de que la vida interior es más o menos así: o avanzas o retrocedes, como dice San Agustín, pues el que se para ya se retrasa o empieza a deslizarse en la tibieza.

Increíble, pero me ha servido el tema de los globos para hacer mucha meditación y orar con ellos. Compartiré algo con Uds. si me prometen no reírse.....¿bueno? Allá va....

Si lo piensan, los globos aerostáticos son bellos, como el alma que nos pusieron cuando salió de las manos del Creador; livianos, pero no tan ágiles y hay que tener destreza para saberlos maniobrar entre corrientes de aire que suben y bajan, como los desánimos, pecados acariciados o poco combatidos; propósitos que duran mucho o poco; en fin de todo. El que ha tenido la paciencia de llegar hasta acá algo sabrá del tema.

Muchas veces nos encontraremos volando bajo y al frente con obstáculos formidables, como un árbol con el que ¡no podemos chocar!, o un cerro, ¡o una montaaaaaña de escándalos o persecusiones! lo que sea, y ahí va el globito para arriba y para abajo, pero ¡siempre para adelante!

Nada de lo dicho en esta comparación sería posible sin el combustible de la Gracia de Dios, pues de no tenerlo, a la primera ráfaga de la dificultad o de la comprobación de nuestra debilidad nos hubiésemos caído y ya nadie nos saca de ahí. Para avanzar, hemos confiado en ese combustible que no nos lo quitarán a menos que nosotros rechacemos reabastecernos: Es cosa nuestra, de cada uno, de cada una, no de Dios, que siempre nos lo ofrece en los sacramentos y si no podemos recibirlos ( sin culpa nuestra) , tenemos la oración y mil medios que Él amorosamente ha inventado y ni los conocemos, para que no nos falte el reaprovisionamiento.

Nos lo prometió muchas veces: "Yo estaré con vosotros siempre, hasta el fin del mundo"; también ha dicho "te basta con mi gracia", ¡pero nunca ha dicho "te la voy a enchufar aunque no quieras"! Nos mirará con pena si no nos elevamos con todo el equipo que nos ha puesto, pero es absolutamente respetuoso de la libertad que nos dió.

Sigue parado a nuestra puerta llamando humildemente, pero al que le abra, ya sabemos:

"Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. Sé, pues, ferviente y arrepiéntete. Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono." (Apocalipsis 3, 19-21)

¿No es un buen tema de Adviento?

3 comentarios:

sinretorno dijo...

Muchas gracias por su entrada y por su link. feliz adviento y bienvenida

Juan Ignacio dijo...

Perdón que no vaya al tema, pero hablando de los globos que decoran su blog, he leído que recientemente hubo un récord.

Record globo

Aeronauta dijo...

Ya lo leí: ¿Viste que se puede ir "hasta donde no soñaste? :)