11 diciembre, 2006

¿Invitar a pescar o vender la nave?



He estado en la playa con poco material de apoyo impreso para alimentar mi oración allí, pero la naturaleza y lo que me rodea habla más que un libro para ello...a veces, y les quiero contar qué usó Dios para hacer que orara de un modo especial esta vez.

En mi dormitorio había dos cuadros similares: uno invita a la pesca de altura y el otro hace publicidad diciendo que se vende botes todo el año. Hallé un símil de lo que hablaba el Señor de pescas, redes y bogar mar adentro, y me preguntaba mirando los cuadros: ¿Vendería mi bote o invitaría a otros a navegar a pescar almas para Él?



Les dejo las imágenes, quizás les sirvan. Yo ya lo tengo claro por ahora.
Que Dios me ayude.

5 comentarios:

cambiaelmundo dijo...

Bonita oración. Hay que salir a pescar, e invitar a otros, como hicieron los de Galilea cuando no podían con su sola barca sacar todo lo que el Señor les había ayudado a pescar, apoyado en la fe de aquellos pescadores en tu nombre...; porque tenemos esta promesa: electi mei non laborabunt frustra.
Así que Duc in altum!, ¡mar adentro!

Das Gretchen dijo...

¡qué bonitos cuadros! ¡me encantan! un gran abrazo, amigo

cambiaelmundo, qué bueno volver a encontrarte !

Semilla dijo...

Hola! Siempre vengo pero no siempre tengo tiepo de escribirte...
Buenisima reflexión, me dejas pensando
CARIÑOS MILES

Luis Fuertes dijo...

Es impresionante la cantidad de cosas que nos pone la Providencia delante al cabo del día para darle gracias a Dios y para decirle que estamos en este mundo para hacer su Santa Voluntad. Personalmente, no lo dudo ni un momento, no vendería ni por asomo la herramienta que el Señor ha puesto en mis manos para llevar a cabo el apostolado que me ha encargado. Estoy con Cambiaelmundo: Duc in altum!
Saludos

Cristian dijo...

Hola:
Hace tiempo que no se nada tuyo... parece que hemos estado perdidos, bendiciones.