21 enero, 2010

Dios es gratis




"Dios es gratis", dijo el sacerdote que  celebraba la misa ese día, y organizó su prédica sobre este pensamiento, y creo que si alguna vez lo oí nunca lo pensé ni llevé a la oración para sacarle todo el provecho posible a una verdad tan gigantesca como esa, que de tan grande y obvia no la ponderamos lo suficiente.

Dios es gratis, y nadie puede sobornarlo, ni pagarle ni nada por el estilo, pues es dueño de todo -también somos suyos- y lo único que cabe es la humildad y la gratitud.

Dios es gratis, y todos lo tenemos para nosotros porque "tendiste la mano a todos, para que te encuentre el que te busca " (Plegaria eucarística IV). Por lo tanto nadie está tan desamparado ni es tan indigente si tiene a Dios y lo llama, pues Infinito y el Eterno escuchan nuestra oración más silenciosa para darnos sus dones porque  "sigues creando todos los bienes, los santificas, los llenas de vida, los bendices y los repartes entre nosotros". (Plegaria eucarística I)



03 enero, 2010

¿"Género" o sexo?

Desde la publicación "La palabra del día", a la que estoy suscrita,  me han enviado este artículo. Aclara muchas cosas y lo dejo acá pues no he podido postear algo propio. Es muy interesante.




LA PALABRA DEL DÍA

sexo

En los últimos años, la palabra género se viene imponiendo en español, erróneamente, para reemplazar a sexo, entendido como 'condición orgánica, masculina o femenina, de los animales y las plantas'.

Sexo proviene del latín sexus, exactamente con el mismo significado que tiene hoy en nuestra lengua, según la Academia Española. Plinio decía parere virilem sexum 'dar a luz un varón'.

Algunos etimólogos, entre ellos Eric Partridge, sostienen que el vocablo latino puede haberse originado en secare 'cortar' o 'separar', como en secta, con base en en el hecho de que la población se divide en varones y mujeres.

El género en castellano no debe referirse a las personas, sino a los objetos inanimados, puesto que se trata de una categoría meramente gramatical «a la que pertenece un sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre».

La aplicación de género a personas está basada en un error de traducción del inglés gender, que en esa lengua sí se aplica a las diferencias entre varones y mujeres, diferencias que, por lo menos desde los latinos, pero probablemente desde tiempos prehistóricos, son denotadas por la palabra que en español conocemos como sexo. Género, aplicado a personas, es un calco semántico del inglés, impulsado por la manía estadounidense de lo políticamente correcto y elevado por la fuerza a la categoría de concepto sociológico.