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28 mayo, 2010

Aureola negra, ¡qué contradicción!

Encuentras el relato del Sermón de la Montaña en san Mateo, capítulos V,VI y VII

Si miras con atención esta pintura de Fra Angélico te darás cuenta de que todos los apóstoles que rodean a Jesús tienen una aureola brillante, como se acostumbra, pero hay uno -Judas Iscariote- pobrecito él, que la tiene oscura, casi negra.

Estaban recién comenzando su caminar con el Señor y debió estar tan ilusionado y deslumbrado como sus compañeros. Las cosas que dijo el Maestro ahí, y cómo las dijo, no se habían oído todas juntas en Israel jamás. ¡Qué liberación, qué felicidad!

En el Sermón de la Montaña,  Jesús nos mostraba el modo de llegar al cielo, y en el cuadro lo señala.

No fueron palabras que se las llevó el viento, se quedaron para nosotros también, y al que las oye con devoción le producen los mismos sentimientos que tuvieron los Doce ahí, a los pies del Hijo de Dios.

¿Qué te pasó, Judas, amigo selecto del Señor, para traicionarlo? ¿En qué momento perdiste tu primera caridad? (Cfr. Apoc. 2,4)

Hoy como ayer conocemos casos de traición a Dios, que nos amó primero y nos eligió para dar frutos unidos a Él. Por desgracia sabemos de algunos casos clamorosos de negación de lo que enseñaste en el Monte, querido Jesús, pero ignoramos casi siempre los casos de tibieza, de abandono tan lento, tan lento, tan lento, que sólo se nota en el daño que se hace por omisión, por abandono, a TU Iglesia, a  TU rebaño.

Buen Pastor, ¡no nos abandones ante los lobos rapaces que están fuera , pero también dentro de tu Iglesia igual como lo estuvo Judas!

26 abril, 2010

¿Y si fuera cierto? Síndrome Maciel







He hablado de los terremotos que me siguen moviendo el piso, pero ninguno logrará que reniegue del amor a mi Patria ni a mi Iglesia, pecadora por los hombres, pero santa por su Fundador y por todo lo que custodia, administra, contiene y reparte.

Hoy tenemos en Chile unas acusaciones enormemente graves contra un querido y fecundo sacerdote formador de generaciones de presbíteros, obispos (5) y además una labor de dirección de almas inmenso, en sus más de 50 años de vida religiosa.

Es tal el impacto, que ha habido declaraciones de la Conferencia Episcopal Chilena, actos de desagravio, confrontaciones por los medios, y un largo etcétera. Es un caso emblemático y muy triste sea cual sea el desarrollo que tenga. 

Si es verdad, es espantoso para las víctimas, por el arrastre  de su innegable carisma como guía espiritual, y también por los que, como yo, lo conocimos a él y su labor pastoral por haber sido su parroquiana por muchos años y con gran provecho para mi alma, por lo demás. Habríamos perdido un "referente demasiado importante"

Si no lo fuera, el daño ha sido gigantesco por el síndrome Maciel que recorre los medios y el subconsciente de los fieles. Alguien me dijo " Muchos van a perder la fe" y creo que es verdad. Aquí viene mi reflexión de hoy:

¿Por qué se perderá la fe de algunos? 
Porque han equivocado el pastor a que han seguido. Se han deslumbrado con un pastorcito pequeño y feble y se han olvidado de BUEN PASTOR, el grande, el que nos silva en la niebla y nos ayuda a atravesar cañadas oscuras con firme cayado en su poderosa mano.

¿Es algo nuevo en la Iglesia ésto de "perder la fe" por un escándalo? 
Por desgracia, no, y el ejemplo por antonomasia es el propio Señor que fue abandonado por los discípulos cuando anunció el escándalo de la Eucaristía, y dijo que deberíamos comer y beber su carne y su sangre. (Cfr San Juan 6, 51-71)

¿No se debe seguir a un guía espiritual dentro de la Iglesia, entonces?
Obvio que sí, es deseable, bueno y provechoso, pero sabiendo siempre que al que seguimos es a CRISTO, el que no falla jamás. Nadie debe ser un "referente demasiado importante" como para olvidarlo y perder la fe.  

Ante la triste condición humana, sólo tengamos conmiseración y justicia dentro de la caridad a que estamos llamados cuando aparezcan casos tan emblemáticos como este que comento hoy que asociamos al del padre Maciel  ¡Cuánto han sufrido sus hijos y el Cuerpo de Cristo con ellos! No tuvieron un fundador santo, pero su entrega en los Legionarios de Cristo sigue siendo meritoria y deben seguir intentando hacer lo que les DIJO, no lo que HIZO, como decíamos acá*