28 febrero, 2007

Oración humilde y confiada


Un día de lluvia recogí al pasar, casi mecánicamente, un papel desde el suelo de la capilla del Santísimo de mi parroquia. Era la humilde oración de una mujer pobre --presumo que de las que acomodan autos por una propina a la salida de las misas-- y es tan directa, por una necesidad tan básica, que ha alimentado la mía, en que generalmente no soy como ella, tan sencilla ante su Padre Dios. La transcribo con todo respeto.


DOY TODO PARA QUE PARE DE LLOVER. POR FAVOR, ¡QUÉ PARE!


A continuación un corazón inflamado en cuyo centro dice: "DIOS, TE AMO"
El corazón está rodeado por sentimientos antagónicos; dice "Felicidad, no felicidad; Pena, alegría"

Continúa entre asteriscos:
  • Dios, por favor que pare de llover o si no mi nenín se me va a enfermar. Porfa, te lo ruego, y ojalá estas horas se hagan cortas, es que quiero llegar luego a la casa.
  • Que los problemas de la casa se arreglen.
  • Que a mi mami le vaya bien y que la gente le ayude, tu sabes que necesitamos, o si no, no estaríamos aquí.
AMÉN.

Te quiero, Dios; te amo, María.

Firma: XXXXXXX


10 febrero, 2007

Dos templos menos en honor a María

Así como en mi entrada anterior daba cuenta del renacer de mi antigua parroquia en Chile, hoy, leyendo el ejemplar de noviembre 2006 de la revista Euskal Herria que compré en la bella Bilbao, me encontré con esta noticia que ha removido las entretelas de mi espíritu. ¿Cómo hemos llegado a ésto? Creo que no sólo es el gobierno anticlerical y una cultura odiadora de Dios, sino una falta grave de los católicos que no hemos estado a la altura de la exigencia evangélica al apostolado y a poner el hombro para sacar adelante nuestra Iglesia, partiendo por preocuparnos cada uno de su personal santidad, base para ayudar a otros a pesar de nuestras evidentes debilidades y pecados.

¿Alguna duda? Visiten --¡por favor! -- este enlace y me dicen qué opinan


Templo para el arte

“Esta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe” se podía leer en uno de los frescos que decoraban la iglesia del Corazón de María de Bilbao, y que ha desaparecido en el proceso de restauración de este monumento religioso para transformarlo en un nuevo espacio expositivo de Museo de Reproducciones Artísticas de la capital vizcaína. Esta iglesia, que fue construida entre 1891 y 1894, es un notable ejemplo del arte neogótico aplicado a la arquitectura religiosa. Pero su abandono consiguió llevarlo al borde de la ruina. Actualmente sus obras de restauración son parte de un ambicioso proyecto que intenta mejorar la calidad urbana de Bilbao la Vieja. La iglesia construida hace más de un siglo cederá su lugar al arte. No muy lejos otra iglesia La Merced (hoy denominada Bilborock) ya lleva varios años siendo una referencia de la música y el teatro de pequeños formatos en el ambiente cultural bilbaíno. Parece que en estos tiempos del nuevo milenio los templos pasan el testigo de su espacio a las artes más contemporáneas.

07 febrero, 2007

Mi antigua parroquia



He ido de visita a mi antigua parroquia de Santa Marta en Santiago. Por muchos años fui parte de ella, pero sin meterme mucho pues no soy muy "parroquiana", en el sentido de hacer ahí mi paostolado.

Es emocionante visitar esos sitios donde una estuvo tan cerca del Señor, y donde conoció tantas personas; algunos están aún ahí y verlos un poco más cargados de espaldas, con más arrugas o canas; más impactante que eso es ver los sitios desocupados de vecinos que ya han muerto, como Carlos, que siempre se sentaba delante de nosotros, a veces con un sweater de lana tejido por su señora y que tenía una corrida de puntos con un no muy vistoso error, pero que me distraía por mi manía perfeccionista. Este amigo murió de un infarto hace unos años, con el celular en la mano llamando a su esposa.

O recordar a don Alfredo, un hombre mayor que sufrió un derame cerebral y casi no hablaba y se desplazaba con muchas dificultades, pero que se las arreglaba para ir a misa diaria y además con su mano izquierda --que era la que le funcionaba-- le encendía cada día una vela a la Sma. Virgen del Carmen antes de retirarse arrastrando su pierna. ¿Cómo olvidarlos? ....y la anciana que detrás de mí mascullaba unas oraciones de acción de gracias con mucha fe, cuando se consagraba, y que ya no está. Así, muchos ejemplos.

Hoy esa sede está a cargo de un sacerdote joven que le ha dado un impulso extraordinario a la actividad antaño moribunda en ese sitio, cuando se pretendía atraer a los jóvenes con cosas que no eran exclusivas del ideal cristiano ni de exigencia evangélica.

Su buenísmo párroco anterior debió luchar contra mucha resistencia de algunos allegados a su ministerio, y era bastante mayor. Yo lo quiero mucho, pues entre otras cosas bautizó a dos de mis hijos.

Ahora se ha arreglado desde el aseo hasta la liturgia, siendo breve, de cuidadosos detalles y mucho respeto, ¡y quién lo hubiese pensado! hay coro, conjunto musical, grupos de jóvenes bien vestidos para asistir al altar; también los matrimonios tienen su pastoral. ¡Y las confesiones! por montones, en confesionario transparente pero cerrado. Sin hablar de la asistencia a misa, tanto el domingo como entre semana.

Resumiendo: un lujo de comunidad parroquial con su escuela anexa.

¿Quién y por qué habrá pensado que el "show", las "palmitas" y la "choreza litúrgica" (hacer las cosas a su aire o pinta) eran los atractivos para que lleguen los viejos y jóvenes en pos del Maestro? Cristo al joven rico no se la puso fácil --y no lo siguió-- y a los discípulos fieles tampoco; fue su Persona y su doctrina lo que los enamoró hasta dar su vida por Él.
Hoy como ayer.




01 febrero, 2007

¿Qué opinas ?


No pregunto JAMÁS sobre qué se opina sobre los sacerdotes católicos ni de nadie en general, pues si demasiados hablan oficiosamente sobre los buenos y justos que se la juegan por su ministerio, ¡para qué vamos a referirnos a las opiniones sobre los sacerdotes que tienen fama --merecida o no-- de pecadores! Simplemente se piensa que son seres incorpóreos, canonizados en vida y casi se les debiera negar el derecho al perdón del error y el pecado que todos queremos para nosotros , y administrado por estos mismos hijos de Adán y Eva que han sido lo suficientemente generosos como para intentar ser dignos ministros de Cristo, pues como quiera que sea su vida, Él los ha elegido "porque quiso" (San Marcos 3,13)

Puse esta pregunta como un test, una provocación, pues al leerla y contestarla íntimamente, podremos darnos cuenta si estamos en la línea de Jesús, que eligió gente común de su pueblo, pobres, ignorantes, pecadores, atolondrados, y todos los etcéteras de la raza humana. El punto es que si pecaron, tuvieron la ocasión de rectificar hasta dar la vida por su Maestro, que nombró Piedra de la Iglesia al que lo negó, y arrepentido lloró el resto de su existencia. ¿Por qué no podrían nuestros sacerdotes pecadores actuales rectificar y llegar a ser santos?

Cuando me llegan a contar algún chisme --o realidad, por desgracia-- de alguno de esos hombres consagrados, yo les pregunto:
  • ¿Cuánto rezas tú por ellos?
  • ¿Te preocupas de sus necesidades?
  • ¿Pagas el 1% del dinero para el culto de donde se saca para mantenerlos, hacer templos, y todo lo demás?

Entonces, ¿de qué te quejas? En los tiempos apostólicos se rezaba en comunidad, en medio de persecusiones terribles, como en el episodio del encarcelamiento de Pedro, en que toda la Iglesia oraba por él. También se hacían colectas para cubrir las necesidades del Cuerpo Místico naciente.

Pienso que los fieles no colaboramos para su santidad precisamente. ¿Han visto cómo se "visten" algunas personas para asistir al sacrificio eucarístico de Cristo? El sacerdote que preside es hombre, con hormonas, con cromosomas X e Y como cualquiera de su sexo, ¿y pretendemos que sea de asbesto, incombustible? Claro, tienen gracia de estado, pero ¡colaboremos con ella!

Otra vertiente que no se les perdona por ser muy vistosa es que actúen con impaciencia o poca caridad en el trato. Sí, la caridad es la perfección del cristianismo, pero de nuevo, no olvidemos que son hombres, que hacen la digestión y puede ser mala, o estar enfermos; generalmente cansados de trabajar con "pluriempleo" con jornadas agotadoras, sin poder delegar ni negarse a dar los sacramentos en cualquier momento. En fin, se entiende la idea.

Quiero proponer no juzgar nunca a los que Jesús ha elegido "porque quiso", y ante algo que sepamos con certeza, acudir a la autoridad que corresponda y no murmurar el chisme con otros, que lo único que puede salir es pecar uno y/o escandalizar a los demás.

Recemos cada día, intensamente, para que Dios mande "mucha y SANTAS" vocaciones a su Iglesia, que le hagan honor a la elección de que fueron objeto.