23 diciembre, 2006

De nuevo es Navidad


Ha llegado nuevamente la navidad....¿Cómo me encontró este año? ¿En paz, con los propósitos cumplidos de no perderla por el consumismo que me agota? ¡¡¡NO!!! Como cada año, he llegado arrastrándome, con el norte de mi brújula nublado, pese a que es verano, pero eso sí, intentando hacer oración frente a mi pesebre, que, por cierto, también hice más tarde de lo aconsejable.

Bueno, a ver si para este otro año, que puede que me conceda el Señor, lo espero más adecuadamente; mientras, Niñito Jesús, créeme que te quiero, que te espero, y que deseo que tu reino que no tiene fin comience ya en nuestra sociedad, en mi familia, y sobre todo en mi vida, que al fin y al cabo, es de la que mayor cuenta he de dar, pues me has dado mucho.

Me quedo en silencio para no arruinar la tranquilidad de Belén y las maravillas que allí suceden, contemplando la Sagrada Familia.....shhhhttt

11 diciembre, 2006

¿Invitar a pescar o vender la nave?



He estado en la playa con poco material de apoyo impreso para alimentar mi oración allí, pero la naturaleza y lo que me rodea habla más que un libro para ello...a veces, y les quiero contar qué usó Dios para hacer que orara de un modo especial esta vez.

En mi dormitorio había dos cuadros similares: uno invita a la pesca de altura y el otro hace publicidad diciendo que se vende botes todo el año. Hallé un símil de lo que hablaba el Señor de pescas, redes y bogar mar adentro, y me preguntaba mirando los cuadros: ¿Vendería mi bote o invitaría a otros a navegar a pescar almas para Él?



Les dejo las imágenes, quizás les sirvan. Yo ya lo tengo claro por ahora.
Que Dios me ayude.

02 diciembre, 2006

Navidad sin Cristo



Vengo llegando de un viaje y he estado en varios ambientes, países, etc, y por todos lados se celebra la Navidad, por creyentes sinceros o agnósticos, igual da.
Se festeja algo sentimental, no religioso. Algo familiar --si tienen familia-- o entrañable, de mucha emoción y lindos recuerdos de la niñez, y está lo de la expecativa de recibir regalos o de vendérnoslos por otro lado; en fin todo bien, salvo cuando uno se hace la necesaria pregunta de ¿QUÉ ESTAMOS CELEBRANDO? Ahí prefiero un silencio elocuente antes que me larguen alguna "razón" como que es tan tierno, dulce, tradicional u otros motivos que no sean --para los niños-- que es el cumpleaños de Cristo, y para los mayores una meditación del anuncio dado por el ángel a los pastores que dormían al raso: ....os anuncio una gran alegria, que lo será para todo el pueblo. Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es el Cristo Señor; y ésto os servirá de señal: "encontraréis a un niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre".

Recibí ésta respuesta a mi intencionada pregunta ante la insólita celebración con el festejado ignorado y notoriamente ausente: "es que hay gente de muchas religiones no cristianas acá"

Nada que agregar.....